El Consolador

Buenas hermanos, sean todos bendecidos. Hoy vamos a estar hablando brevemente del Espíritu Santo. Este es un tema maravilloso, muy amplio y exquisito para estudiar; por lo cual les exhorto que lo estudien con más profundidad.

Juan 4.16

En el Evangelio de Juan vemos que la primera mención del Espíritu Santo es en el capítulo 7 (Juan 7:37-39) donde Jesús declara que todo aquel que crea en Él recibirá al Espíritu Santo y a consecuencia ríos de agua viva correrán por el interior de esa persona. Con esta simple ilustración, mi corazón se llena de gozo y me siento más que bendecida de saber que el Espíritu Santo habita en mi y por ende fluyen ríos de agua viva.

Sin embargo no es hasta el capítulo 14 donde dicha promesa se hace más clara. Veamos los versículos 15-18, 26:

“Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.” ~ Juan 14:15-18

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” ~ Juan 14:26

Consolador

Como pudimos ver a través de nuestro estudio de Juan, este Evangelio presta gran atención al Espíritu Santo. Este es el primero de varios pasajes que enseñan sobre la naturaleza y el papel del Espíritu Santo en la vida de la iglesia y del creyente.

Aquí se menciona al Espíritu Santo amo el “Consolador” que estará con los discípulos siempre. Algo de importancia que debemos notar es que Jesús llamó al Espíritu Santo “otro” Consolador, sugiriendo así que la obra del Espíritu Santo tomaría su lugar en las vidas de sus discípulos.

La palabra Consolador es un término que se refiere a cualquier ayuda ofrecida en tiempo de necesidad. La palabra griega es Paracleto, que quiere decir consejero, animador, exhortador, consolador e intercesor. ¡Wow, cuantas funciones maravillosas tiene nuestro Consolador! Y más allá de eso, siempre estará junto al pueblo de Dios.

Otra referencia sobre el Espíritu Santo es el “Espíritu de Verdad”. Esto significa que la verdad caracteriza a la naturaleza y misión del Espíritu. Él testifica de la verdad de Dios en Cristo y atrae a las personas hacia esa verdad a través de la convicción que conduce al arrepentimiento y la fe.

Para concluir, vamos a discutir la obra del Espíritu Santo, según el Evangelio de Juan.

“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.” ~ Juan 16:7-15

En estos versículos Jesús deja en claro la obra de convicción del Espíritu Santo y como está todo relacionado con la obra y la persona de Cristo. Veamos:

  1. El Espíritu Santo convencería al mundo de su error en cuanto al pecado que resulta de la falta de fe en Jesús (v. 9)
  2. El Espíritu Santo convencería al mundo de su error en cuanto a la justicia a la luz de la vida de Jesús (v.10)
  3. El Espíritu Santo convencería al mundo de su error respecto del juicio porque Jesús derrotó al príncipe del mundo que ahora está condenado (v.11)

Es solo a través del Espíritu Santo que un individuo puede ser llevado al arrepentimiento que conduce a la fe. No son las buenas obras las que pueden cambiar nuestra posición delante de Dios, sino la obra de Cristo en la cruz. El Espíritu capacita al seguidor de Cristo para vivir la vida de Cristo.

Es el Espíritu de Verdad que nos guiará a toda verdad y nos revela a Cristo, llevándonos así a poner a Cristo en el centro y glorificarlo con nuestra manera de vivir. Que hermosa labor la del Espíritu Santo y que hermosa esperanza nos da nuestro “Consolador”. Dios les bendiga.

Hija del Altísimo,

Bessie

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s