Judá y Tamar

Sean todos bendecidos, mis amados hermanos. Hoy nos encontramos en el capítulo 38. En este capítulo Dios interrumpe el relato de José para dejar constancia de lo que le sucede a Judá. Las versiones del día de hoy son:

  1. Versión Reina Valera 1960
  2. Traducción en Lenguaje Actual

Mujer-arabe

Luego de vender a José como esclavo, Judá toma la decisión de dejar a sus otros hermanos y se dirige a Adulam y se casa con una mujer llamada Súa, con quien procrea tres hijos: Er, Onán y Sela.

Su primogénito, Er, se casó con una mujer llamada Tamar. Pero Er no hacía el bien ante los ojos de Dios y Él le quitó la vida antes de tener un hijo y ser el heredero. En ese entonces el levirato era un práctica común. Éste requería que el hermano que le sigue se casara con la viuda para darle un heredero al difunto. Es por esta razón que cuando Er muere, Judá casa a Onán (su segundo hijo) con Tamar.

Sin embargo, Onán no quería que su hijo perteneciera a su difunto hermano y toma el asunto en sus propias manos evitando así que esto sucediera. Dios no se agradó de ésto y también le quitó la vida. En base al levirato el próximo en casarse con Tamar sería Sela (el menor) pero Judá tuvo miedo de que también muriera y es aquí cuando envía a Tamar a casa de sus padres con la falsa promesa de que cuando Sela sea un poco más grande lo casaría con ella.

Cuando Tamar se percata de que fue engañada, ella maquinó un plan donde se hace pasar por una prostitua y Judá se acuesta con ella. Ella queda embarazada de gemelos: Fares y Zara. Y es a través del linaje de Fares que llegará nuestro Salvador. Es por esta razón que Dios hizo una pausa en el relato de José para contar esta gran historia.

Aplicación personal: En este capítulo vemos como Judá se alejó de sus hermanos pues estaba tratando de huir de su pecado (el haber vendido a su hermano) en vez de ir a donde su padre (Israel) y contarle toda la verdad y pedirle perdón con un corazón arrepentido y sincero. Vemos como huir de su pecado solo le trajo consecuencias adversas. Nosotros sabemos que huir de nuestros pecados no es muy sabio que digamos, pero aún así muchas veces lo hacemos. Debemos aprender que en vez de huir de nuestros pecados, debemos mejor correr hacia Dios con nuestros pecados y humillarnos ante Él con un corazón arrepentido y sincero. Él es fiel y justo y nos perdonará, restaurando así los pedazos rotos de nuestra vida.

Versículos adicionales: Salmo 51:1-2Salmo 32Mateo 1:3

Versículo para memorizar: “Y aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí había gemelos en su seno.” ~ Génesis 38:27

tamart

Profundice:

  1. ¿Qué puede usted aprender de Judá en este capítulo?
  2. ¿Hay algún pecado que lo mantiene huyendo de Dios? Confiese ese pecado a Dios que Él es fiel y justo y le perdonará.

Oración:

Padre, te pido perdón por todas la veces que huyo de Ti a causa del pecado. Quiero que me ayudes a correr hacia Ti con ellos sin temor ni vergüenza y depositarlos en tus manos. Reconozco que Tú eres fiel y justo y perdonaras mis pecados, si vengo ante Ti con un corazón arrepentido y sincero. Límpiame, levántame y restáurame, Señor…en el nombre poderoso de Jesús.

Guía de estudio:

Génesis

Libro de Génesis – Cap 38

Nos veremos aquí mañana donde continuaremos con la historia de José. Dios les bendiga.

Hija del Altísimo,

Bessie

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