Verdadero discipulado

Hola mis amados hermanos, Dios le bendiga. Espero hayan tenido un buen fin de semana. Hoy nos encontramos en el capítulo 19 de nuestro estudio de Mateo. En este capítulo veremos varias enseñanzas por parte de Jesús sobre el matrimonio y el divorcio, sobre los niños y sobre las riquezas. Las versiones de hoy son:

  1. Versión Reina Valera 1960
  2. La Palabra

maxresdefault

El capítulo comienza con Jesús dejando Galilea por última vez para comenzar su último viaje a Jerusalén donde encontraría su muerte. En el camino, Él realizó el milagro de la sanidad una vez más pero en realidad se dedicó a dar unas últimas enseñanzas a los que estaban a su alrededor.

Durante el camino, veremos que Jesús tuvo tres encuentros con personas  con varios tipos de preguntas o demandas. El primero fue con los fariseos, los cuales trataron de atraparlo preguntándole sobre su ideas sobre el divorcio. En ese entonces habían dos escuelas de pensamiento que competían: los seguidores de Hillel, que concedían el divorcio por cualquier motivo y los seguidores de Shammai que concedían el divorcio solo por causa de adulterio. Sin embargo, Jesús fue más allá de esos dos pensamientos. Él enfatizó la permanencia del matrimonio como creación original de Dios, pero coincidía con Shammai de permitir el divorcio y un nuevo casamiento a causa de adulterio. Pero algo que cabe señalar es que a diferencia del Shammai, Él no requería que se divorciaran si había adulterio. Si la persona quería perdonar y permitir que Dios restaurara la relación esa era una alternativa viable.

Luego de esto, Jesús trató con la impaciencia de sus discípulos frente a ciertas personas que le pidieron a Él que bendijera a sus hijos. Nuevamente, Jesús utilizó esta oportunidad para enseñar que es necesario ser como un niño cuando hablamos de dependencia de Dios. El último encuentro es con un joven rico que se acerca a Jesús para preguntarle sobre como recibir vida eterna. El llamado de Jesús a este hombre demandaba vender sus posesiones, dar a los pobres y seguirlo en discipulado. Sin embargo, el joven se fue entristecido pues tenía muchas riquezas. Aquí hay algo que debemos aclarar, tener riquezas no es malo pero no podemos olvidar que Dios conoce nuestros corazones y si las riquezas se van a tornar en un obstáculo para hacer la voluntad de Dios, debe ser descartado. Era muy probable que ese fuera el caso de ese joven rico.

Por último, este último encuentro llevó a Pedro, en nombre de los discípulos, a preguntar que recompensa recibirían ellos ya que ellos habían dejado todo para seguir a Jesús. A lo cual Él contestó que obtendrían una recompensa eterna, pero también sugiere una compensación múltiple en esta vida. Seguir a Jesús no solamente tiene una recompensa de vida eterna sino que trae muchas bendiciones en nuestra vida terrenal. Servir a Dios es una gran bendición.

Aplicación personal: Muchas veces la razón de un divorcio es la dureza del corazón (dureza hacia Dios y dureza hacia el cónyuge). Desde el principio, la intención de Dios respecto al matrimonio es que dure toda la vida. Por eso es sumamente importante que todo creyente busque la dirección de Dios para escoger el compañero(a) para la vida. Algo que cabe recalcar es que ningún matrimonio estará exento de diferencias y dificultades. Sin embargo, no debemos permitir que el enemigo gane ventaja. El enemigo siempre va a tratar de exagerar más los problemas y las situaciones, sembrará sospecha, celos, insistirá en que mereces algo mejor y te hará la engañosa promesa de que las cosas serían mejores con alguna otra persona. No le demos ventaja. Recordemos que Dios puede cambiar los corazones, sanar heridas, restaurar y quitar toda dureza si tan sólo nosotros se lo permitimos. No olvidemos el versículo 26: “Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible.”

Versículos adicionales: Mateo 18:1-5Job 42:21° Timoteo 6:9-10

Versículo clave: “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” ~ Mateo 19:6

mateo

Profundice:

  1. ¿Qué representa para usted servir a Dios?
  2. ¿Qué recompensas usted ha recibido por su obediencia?

Oración:

Padre, gracias te damos por una vez permitirnos estudiar tu Palabra y conocer más de Ti. Gracias por tus enseñanzas a través de Jesús y gracias por los grandes beneficios que nos das y las inmensas bendiciones que recibimos al servirte, aún cuando muchas veces no las merecemos. Ayúdanos a continuar caminando en tu voluntad. En el nombre de Jesús, Amén.

Guía de estudio:

Mateo

Mateo – Capítulo 19

Que tengan un hermoso día. Dios les bendiga.

Hija del Altísimo,

Bessie

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s