Nacimiento de Moisés

Buenas mis amados hermanos, Dios les bendiga. Hoy nos encontramos en el segundo capítulo de nuestro estudio de Éxodo. Las versiones del día de hoy son:

Ayer estudiamos que Faraón estaba tan atemorizado por el gran crecimiento del pueblo de Israel, que mandó a dos de las parteras egipcias a matar a todo bebé que naciera varón. Sin embargo, las parteras tuvieron temor de Dios y se negaron a hacer tal atrocidad. Es por esta razón que Faraón recurre a todo el pueblo para que le ayuden a matar a todo niño hebreo.

Éxodo 2

En este segundo capítulo veremos una historia donde la presencia salvadora de Dios es clara desde los comienzos de la vida de un niño hebreo, quien más tarde se convertirá en el libertador del pueblo de Dios: Moisés. Dios utiliza a los padres levitas de Moisés para salvarlo de una muerte cruel al esconderlo en una canasta en el Río Nilo al cumplir 3 meses, ya que no podían esconderlo por mucho más tiempo. Como madre me pongo a pensar en lo difícil que debió haber sido para la madre de Moisés tomar esa decisión. Más sin embargo, ella tenía fe en el Dios Todopoderoso y se lo encomienda a Él.

Moisés es rescatado por la hija del faraón pero ella necesitaba una nodriza. Una nodriza era una mujer a quien se le pagaba para que amamantara a un bebé o ayudara a criarlo. Usualmente, esta nodriza se convertía en un respetado miembro de la familia a quien servía y amamantaba y ayudaba en la crianza en los primeros 3 a 5 años de vida del niño. Dios hace todo tan perfecto, que la nodriza de Moisés fue nada más y nada menos que su propia madre. Me imagino el gozo tan grande de la mamá de Moisés de poder permanecer al lado de su recién nacido por unos cuantos años más y quien se encargó de enseñarle sobre el Dios de Israel.

Si bien es cierto que pasado el tiempo, Moisés se incorpora a la corte real egipcia por medio de la adopción, él nunca se olvidó de su herencia israelita. Al punto de que en una ocasión, el vio a un egipcio abusando de un hebreo y él acudió al rescate del hebreo matando así al egipcio. Es este mismo acto, que para muchos puede ser considerado un acto heroico, el que lo destina al exilio en Madián pues cuando el Faraón se entera de esto quiere matarlo. En Madián, Moisés se casa con Séfora, hija de Reuel (mejor conocido como Jetro) y tiene a su hijo Gerson.

El capítulo finaliza anunciado la muerte del rey de Egipto y me imagino que muchos tal vez pensarían que las cosas mejorarían; sin embargo, las cosas empeoraron. Tan grave era la situación que los hebreos volvieron nuevamente sus ojos a Dios y comenzaron a clamarle y Dios escuchó su clamor.

Versículo de reflexión:

” Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.” ~ Éxodo 2:10

Este versículo para muchos puede parecer un detalle más de la historia de Moisés. Sin embargo, para mí es más que eso. No olvidemos que Faraón quería matar a todos los niños hebreos y yo estoy segura que su hija estaba muy bien informada de ello, pero ella tuvo compasión por ese niño al punto de querer adoptarlo. Yo no me puedo imaginar la reacción de Faraón al tener bajo su mismo techo a un niño hebreo. Moisés perteneció a la corte real egipcia y a consecuencia de esto disfrutó de muchos privilegios, de riquezas y de una excelente educación. Dios lo protegió y lo bendijo en gran manera. Hermanos, Dios tiene una gran plan para cada uno de nosotros. El Señor se va a encargar de protegernos y bendecirnos en el proceso mientras nosotros nos mantengamos caminando en fe y en obediencia prosiguiendo a la gran meta. En esta historia el Faraón era el mayor enemigo de Moisés pues lo quería muerto desde que nació…pero Dios tenía un gran plan con Moisés y nada ni nadie podría cambiar los planes de Dios. De igual manera, nada ni nadie puede cambiar sus planes para con nosotros.

Oración:

Dios tiene planes hermosos para tí.Padre, te damos gracias por tu protección y tus bendiciones. Sabemos que tienes grandes planes para cada uno de nosotros. Ayúdanos a caminar en tu voluntad para dirigirnos hacia esos planes ya trazados. Cuando la duda entre a nuestra mente, ayúdanos a echarla fuera y a recordar siempre que nada ni nadie (ni tan siquiera el enemigo) puede cambiar los planes que Tú tienes para cada uno de nosotros. En el nombre poderoso de Jesús, Amén.

 

Guía de estudio:

Slide1

Éxodo – Capítulo 2

Hasta aquí el estudio de hoy, nos vemos mañana con el capítulo 3. Tengan todos un día bendecido.

Hija del Altísimo,

Bessie

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