Señales milagrosas

Hola, espero estén bien. Dios les bendiga. Hoy nos encontramos en el capítulo 4 de nuestro estudio. En el capítulo de ayer, vimos que Moisés no se siente apto para la tarea encomendada por Dios y en el capítulo de hoy veremos como Moisés sigue poniendo excusas a la encomienda asignada por Dios. Las versiones de hoy son:

Recordarte de día y de noche en mis oraciones

Este capítulo comienza con Moisés dudando de que el pueblo aceptará su liderazgo o que creerán en su experiencia con Dios y él se lo hace bien claro a Dios. Por lo tanto, Dios le da a Moisés una evidencia tangible de su presencia y su bendición a través de 3 señales que Moisés luego le enseñaría al pueblo de Israel. La primera fue tornar la vara de Moisés en una serpiente, luego hizo que la mano de Moisés se volviera leprosa y por último convertiría las aguas del Río Nilo tornadas en tierra en sangre.

Pero aún así, Moisés no estaba convencido y argumentó que no sabía expresarse y hablar bien. Nuevamente, Dios para calmar sus temores, le promete que su hermano Aarón sería su vocero. Finalmente, Moisés se rinde a Dios y emprende el viaje hacia Egipto con su esposa Séfora y su hijo Gersón. Moisés iba con la misión de ir a donde Faraón y dejarle saber que Dios le manda a decir que “Israel es mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo para que me rinda culto.”

Sin embargo, camino a Egipto sucede un suceso un poco difícil de entender. Dios sale al encuentro de Moisés y lo amenaza con matarlo ya que él estaba a punto de conducir al pueblo circunciso de Israel y él no había circuncidado a su propio hijo. Aparentemente, Moisés se negó a que su hijo fuera circuncidado a los 8 día de nacido según estipulado por Dios, por lo cual Dios no está complacido y utiliza a Séfora quien interviene rápidamente y circuncida a su hijo en obediencia a los requisitos del pacto.

El capítulo concluye Moisés reuniéndose con su hermano en el desierto (ya Dios había mandado a Aarón a encontrarse con su hermano) y ambos entran a Egipto juntos para confrontar a los ancianos de Israel. Después que Moisés le relató todo lo sucedido y lo que Dios le había dicho y hacer las señales que Dios le había indicado el pueblo creyó y se inclinaron delante del Señor.

Versículos de reflexión:

“Entonces dijo Moisés a Jehová: !!Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?” ~ Éxodo 4:10-11

4

¿Cuántos de nosotros al igual que Moisés hemos dudado de nuestro llamado y de nuestras habilidades para cumplir dicho llamado? En muchas ocasiones he sentido las inseguridades y la duda tocar a mi puerta para detenerme y alejarme de la voluntad de Dios. A veces dudamos que Dios nos creó con un propósito y que ese propósito va a cumplirse. Por eso me encanta la contestación de Dios: “¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?” Cuando nosotros dudamos de nuestras habilidades para hacer lo que Dios nos está mandando a hacer, lamento informarles mis hermanos que estamos dudando del Dios que nos creó con las precisas habilidades necesarias para esa encomienda que Él tiene para nosotros. Es fácil dudar de que Dios nos ha dado todas las herramientas necesarias para cumplir con nuestro llamado pues el enemigo se encarga de eso noche y día. Sin embargo, cuando nosotros conocemos a nuestro creador y tenemos nuestra confianza puesta en Él al 100% se nos hace fácil deshacernos de esas inseguridades y dudas en el nombre de Jesús.

Oración:

Padre, te damos gracias por que nos has llamado a cada uno de nosotros y nos has encomendado una tarea. A veces dudamos de nuestras habilidades pero ayúdanos a nunca dudar de Ti. Recuérdanos que Tú nos has equipado para cumplir con nuestro propósito aquí en la tierra y que tu perfección va por encima de toda imperfección que podamos tener nosotros. En el nombre de Jesús, Amén.

Guía de estudio:

Slide1

Éxodo – Capítulo 4

Que tengan un día bendecido y nos veremos aquí mañana con el capítulo 5.

Hija del Altísimo,

Bessie

 

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