Recordemos siempre su fidelidad

Hola mis queridos hermanos, Dios les bendiga. En el día de hoy nos encontramos en el capítulo 13 de nuestro estudio. En el capítulo de ayer estudiamos la celebración de la Pascua y en el de hoy estudiaremos la consagración de los primogénitos y la fiesta de los panes sin levadura. Las versiones de hoy son:

Como les mencioné en el capítulo de hoy encontramos la consagración de los primogénitos y la fiesta de los panes sin levadura, las cuales sirven de recordatorios continuos de lo que hizo Dios para redimir su pueblo. El primogénito de todas la familias de Israel le pertenecía al Señor porque Él los había salvado y protegido en Egipto. Se le consideraba como las primicias que se ofrecían a Dios.

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Además de la consagración del primogénito, las familias de Israel tenían que celebrar la fiesta de los panes sin levadura. Esta fiesta consistía en comer durante siete días pan sin leudar y al séptimo día tenían que preparar una gran fiesta para Dios luego de ofrecer un sacrificio. El propósito de esta fiesta, además de recordar la fidelidad de Dios era también contarle a las siguientes generaciones sobre lo que Dios hizo con Israel cuando los sacó de Egipto. Esta fiesta era una conmemoración para Dios y un recordatorio para Israel de las maravillas de Dios y de como Él los sacó de Egipto.

Finalmente, el capítulo concluye con los israelitas de camino hacia el desierto donde la presencia de Dios (a través de una columna de nube de día y una columna de fuego de noche) los guía, guarda y protege.

Versículo de reflexión:

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.” ~ Éxodo 13:22

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En este versículo queda más que claro que Dios estuvo con el pueblo de Israel no solamente durante el período de juicio hacia Egipto sino también en el camino al desierto (el éxodo). Nunca se apartó la presencia protectora de Dios sobre los hijos de Israel. De igual manera Dios nunca se aparta de nosotros. Somos nosotros los que a veces le damos la espalda a Dios, y aún así Él permanece fiel a nosotros.

Algo que podemos aprender de este capítulo es que debemos siempre recordar la fidelidad de Dios para con nosotros. Cuando nosotros recordamos la fidelidad de Dios en nuestras vidas, esto nos ayuda a enfrentarnos al futuro y a las dificultades con la plena confianza de que Dios estará siempre con nosotros aún en medio de la tormenta. Dios es y siempre será nuestra columna de nube y fuego.

Oración:

Padre Santo, primero que todo queremos darte gracias por tu fidelidad. Ayúdanos a siempre recordar tu fidelidad para poder enfrentarnos a las incertidumbres del día a día y a las dificultades con la seguridad de que Tú estás con nosotros. Gracias por tu protección y por tu guía. Es por esto que no debemos de temer. Si hubiese alguna pizca de temor en nuestros corazones te pedimos que la eches fuera y nos llenes de tu amor y paz. En el nombre de Jesús, Amén.

Guía de estudio:

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Éxodo – Capítulo 13

Que tengan un día bendecido. Un abrazo fuerte.

Hija del Altísimo,

Bessie

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